Colonoscopia

Home / ¿Qué Operamos?  / Colonoscopia

¿QUÉ ES UNA COLONOSCOPIA?

La colonoscopia es una exploración que permite la visualización directa de todo el intestino grueso (colon y recto) y también, si es necesario, la parte final del intestino delgado (íleon terminal). Se realiza por medio del colonoscopio, que es un aparato que consiste en un tubo flexible de alrededor de un centímetro de diámetro y de entre 122 y 183 cm de largo que dispone de una cámara de video en su extremo cuya imagen se ve a través de un monitor. Además, el tubo del colonoscopio cuenta con varios canales en su interior por donde se pueden introducir distintos instrumentos que permiten realizar pruebas diagnósticas (toma de biopsias), o tratamientos (extirpación de pólipos intestinales o tumores, control de hemorragias).

La colonoscopia en nuestro centro se lleva a cabo bajo sedación profunda administrada por un anestesista a través de una vía venosa colocada en el brazo y su duración varía en cada paciente (entre 15 y 60 minutos) en función de los hallazgos, la necesidad de realizar algún tratamiento y la dificultad de la exploración.

¿QUÉ ENFERMEDADES PERMITE DETECTAR?

Tiene múltiples aplicaciones:

  • Es el mejor estudio para detectar el cáncer de colon. Puede detectar pólipos que deben ser extraídos para su estudio (polipectomía endoscópica). La búsqueda y extracción de los pólipos del colon ha demostrado ser sumamente efectiva en la prevención del cáncer de colon. Se recomienda a partir de los 50 años o antes si hay antecedentes familiares de cáncer colorrectal.
  • En el sangrado digestivo bajo permite detectar su causa y frecuentemente dar tratamiento al mismo. Identifica divertículos, angiodisplasias, tumores, fisuras rectales y hemorroides con sangrado activo. Muchas de estas lesiones pueden recibir tratamiento con inyección de sustancias vasoconstrictoras, aplicación de clips, argón plasma o terapia térmica.
  • Se utiliza como diagnóstico de la enfermedad inflamatoria intestinal que incluye la colitis ulcerosa y la enfermedad de Crohn.
  • En la diarrea crónica permite la toma de biopsias para búsqueda estudio y diagnóstico.
  • Estudio de cambio de los hábitos intestinales, anemia ferropénica, dolor abdominal crónico o pérdida de peso.

¿QUÉ PREPARACIÓN DEBE REALIZARSE?

Para realizar la colonoscopia es imprescindible llegar al día del examen con el colon limpio, siguiendo escrupulosamente las indicaciones de la preparación para la colonoscopia.

En los tres días previos a la exploración se debe seguir una dieta baja en residuos excluyendo fruta, verdura, legumbres, productos integrales, salsas, estofados, embutidos, bollería, chocolate y frutos secos. A partir de la tarde del día anterior a la prueba se hará dieta exclusivamente líquida (agua, caldos filtrados, zumos colados, infusiones, té, café, y bebidas sin gas). La dieta sola no es suficiente para eliminar todos los restos fecales, por lo que se deberá completar la limpieza con la toma de una solución evacuante y abundantes líquidos. La preparación es efectiva si se eliminan heces líquidas, de color amarillo y de aspecto transparente. Es importante tomar toda la preparación y la cantidad de líquido indicada para conseguir una limpieza satisfactoria. Existen distintos tipos de preparación (solución evacuante con polietilenglicol, solución de fosfato sódico) indicándole en el centro donde le realicen la prueba cuál es la más indicada en su caso.

Los pacientes en tratamiento con antiagregantes o anticoagulantes orales deben informar el propio médico para valorar la suspensión de los fármacos y/o el paso a heparina o a ácido acetil salicílico a dosis cardioprotectoras, para limitar el riesgo de sangrado relacionado con la prueba. Por otra parte, algunos medicamentos como hierro oral y/o fibra pueden dificultar la limpieza del colon y se deberán suspender al menos 7 días antes de la colonoscopia.

La preparación para la colonoscopia es probablemente la etapa más molesta para los pacientes, pero representa un requisito fundamental para una correcta visualización del colon, ya que la presencia de residuos puede enmascarar lesiones a tal punto que en algunos casos se tiene que repetir la prueba.

¿QUÉ SÍNTOMAS SE PUEDEN TENER DESPUÉS?

Por lo general la colonoscopia es una técnica segura con riesgos mínimos, pero, como cualquier procedimiento médico, está sujeta a complicaciones. Aun así, la tasa de complicaciones graves es inferior al 0.5%. Entre las complicaciones menores tras la colonoscopia es frecuente tener ligeras molestias abdominales debidas a la insuflación de aire, que remitirán en horas o días.

La hemorragia y la perforación son las complicaciones graves más comunes de la colonoscopia. La mayoría de los casos de hemorragia se produce en pacientes a quienes se les extirparon pólipos y puede tratase de inmediato. No obstante, una persona puede tener una hemorragia diferida hasta 2 semanas después de la prueba, lo que implica en ocasiones repetir el procedimiento para controlar la hemorragia. Cuando se produce una perforación el tratamiento es quirúrgico.

Si tras realizarse una colonoscopia presenta dolor abdominal intenso, fiebre, mareo, debilidad, deposiciones sanguinolentas o hemorragia anal continua debe acudir a un servicio de urgencias para descartar complicaciones del procedimiento.

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies